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Bolivia se prepara para unas elecciones tensas mientras el partido en el poder implosiona

La disputa entre Evo Morales y el actual presidente Luis Arce ha desencadenado una violencia mortal en defensa de la causa de Morales, que pone de manifiesto el poder de sus seguidores para cuestionar la legitimidad de unas elecciones que excluyen al expresidente.

7 August 2025

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Workers at the Santa Cruz Departmental Electoral Tribunal (TED) prepare ballot boxes for shipment to the provinces of this department, during preparations for the upcoming election, in Santa Cruz, Bolivia on 9 August 2025.

Rodrigo Urzagasti/AFP via Getty Images

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“En vez de contar votos, van a contar muertos.” Esa fue la amenaza lanzada por Ruth Nina, líder del Partido de Acción Nacional Boliviano (Pan-Bol), en caso de que a Evo Morales no se le permitiera concurrir a las elecciones presidenciales del 17 de agosto como candidato de su partido.1 Morales ha intentado eludir de múltiples formas la prohibición constitucional que le impide postularse nuevamente, incluyendo el uso de Pan-Bol como plataforma electoral, pero el Tribunal Supremo Electoral frustró esta maniobra al revocar la personería jurídica del partido en junio.2

Las palabras de Nina —pronunciadas durante una concentración de simpatizantes del expresidente en Cochabamba, el 12 de julio— fueron particularmente impactantes, ya que se dieron pocas semanas después de unos enfrentamientos entre fuerzas de seguridad y seguidores de Morales que dejaron cuatro policías y cuatro manifestantes muertos, además de decenas de heridos. Este fue el episodio más reciente y violento de una lucha interna dentro del Movimiento al Socialismo (MAS), partido que ha dominado la política nacional durante las últimas dos décadas. Los protagonistas de esta disputa son Morales, fundador del movimiento y presidente del Estado entre 2006 y 2019, y su exministro de Economía y actual presidente, Luis Arce.  Esta ruptura ha llevado a la implosión del Movimiento al Socialismo (MAS), ha contribuido a agravar una ya de por sí compleja situación económica y amenaza con provocar más agitación social en el contexto de unas elecciones que podrían definirse en una segunda vuelta el 19 de octubre.

La disputa entre Morales y Arce y la implosión del MAS

Las raíces del conflicto dentro del MAS se remontan a las elecciones de 2019, cuando se sospechaba que Morales había recurrido al fraude para asegurar su victoria en la primera vuelta. Estas acusaciones desencadenaron una crisis poselectoral que lo llevó a renunciar y huir del país. 

Las tensiones continuaron incluso después de que Arce ganara las elecciones de 2020 y permitiera el regreso de Morales al país, ya que la gestión despótica que hizo este último de las candidaturas para las elecciones subnacionales de 2021 generó descontento dentro del partido.  

Este distanciamiento fue creciendo gradualmente3 y alcanzó un punto de no retorno cuando en septiembre de 2023 Morales anunció que se presentaría como candidato.4 Esto desató una serie de disputas legales por el control del MAS y sus movimientos sociales satélites. Arce tiene ventaja en los tribunales y conserva el control formal del partido.5 También ha presentado a Eduardo del Castillo, su ministro de Gobierno, como candidato presidencial del partido. Sin embargo, Morales ha demostrado su capacidad de movilización social, especialmente en momentos específicos (véase el gráfico a continuación): en enero de 2024, poco después de que el Tribunal Constitucional le inhabilitara para ser candidato a presidente por haber alcanzado el límite de mandatos; en octubre de 2024, cuando la Fiscalía le acusó de estupro; y entre mayo y junio de 2025, cuando el Tribunal Electoral inhabilitó las plataformas alternativas con las que intentó postularse, incluido Pan-Bol.6 Casi el 30 % de las más de 2 600 manifestaciones que ACLED tiene registradas entre octubre de 2023 y julio de 2025 están relacionadas con esta lucha interna del MAS.

La disputa ha llevado a la fragmentación de los movimientos sociales que respaldaron al MAS durante las dos últimas décadas. Morales perdió el respaldo de la Central Obrera Boliviana (COB) —la principal federación sindical del país— que se alineó con Arce y recientemente lo acusó de promover una insurrección armada que emplea métodos “terroristas”.7 Del mismo modo, la mayoría de las cooperativas mineras también le han dado la espalda, aunque algunas se han apartado por completo del MAS para apoyar la candidatura presidencial de Andrónico Rodríguez, un antiguo protegido de Morales que se separó de ese partido para postularse por la coalición Alianza Popular.8 Esto ha dejado a Morales con una base de apoyo “reducida pero radicalizada”, parafraseando a una analista política,9 en referencia al hecho de que sus seguidores restantes han estado dispuestos a recurrir a la violencia letal para defender su causa. Esta base se concentra en el departamento central de Cochabamba, circunscripción parlamentaria de Morales desde hace mucho tiempo, donde el expresidente se ha refugiado para evadir una orden de arresto emitida contra él por el fiscal general.10 De hecho, casi el 60 % de las manifestaciones a favor de Morales desde octubre de 2023 han tenido lugar en Cochabamba (véase el mapa a continuación). Campesinos, incluyendo algunos cocaleros organizados en la Confederación Sindical Única de Trabajadores Campesinos de Bolivia, que en su día estuvo afiliada a la COB, también han seguido manifestándose en favor de Morales en partes de Oruro, Chuquisaca y Santa Cruz. 

manifestaciones a favor de morales y resultados de las elecciones boilivianas de 2020 (mapa)

Violencia electoral en Bolivia: una instantánea de datos

Por Ana Marco

El conjunto de datos sobre violencia electoral de ACLED registra 42 incidentes y ocho muertes relacionadas con las elecciones, ocurridos antes de los comicios programados para el 17 de agosto. Esto representa un aumento del 62 % respecto a los 26 eventos registrados antes de las elecciones generales del 18 de octubre de 2020. El ciclo de 2025 también destaca por la variedad de incidentes registrados, que incluyen manifestaciones violentas, actos de violencia por parte de turbas, toma de rehenes y ataques con bombas lacrimógenas y otros artefactos explosivos que contenían dinamita, además de la detonación de un artefacto explosivo activado a distancia. A finales de julio, cuando aún faltaban más de dos semanas para la votación, 2025 ya había alcanzado el total de 42 eventos relacionados con las elecciones de 2020, entre los que se incluían 16 eventos posteriores a las elecciones. Dado el ritmo actual de incidentes y la tensión latente, es probable que haya violencia durante el día de las elecciones y en los días posteriores. 

El conjunto de datos sobre violencia electoral de ACLED hace seguimiento de esta violencia y clasifica estos eventos con etiquetas de “violencia relacionada con las urnas” y “violencia relacionada con las elecciones”. Para más información sobre estas etiquetas y el conjunto de datos, consulte esta nota metodológica (disponible en inglés). 

Descargue el conjunto de datos aquí.

Los bloqueos que dañaron la economía y avivaron el conflicto

La disputa entre Morales y Arce también ha agravado la ya precaria situación económica. 

La pugna entre ambos ha provocado un estancamiento en la legislatura desde al menos agosto de 2023, cuando diputados afines a Morales comenzaron a bloquear iniciativas legales en la Asamblea Legislativa, incluyendo la aprobación de créditos.11 Esto, sumado a la caída en la producción de gas debido a la falta de inversión y al aumento de la demanda interna, ha agotado las reservas de dólares del Banco Central necesarias para pagar las crecientes importaciones de combustibles fósiles y ha puesto en aprietos la capacidad del Gobierno para mantener los subsidios a los hidrocarburos.12 

Las movilizaciones de los seguidores de Morales también han contribuido a este estrés económico. Casi nueve de cada diez manifestaciones a favor de Morales han incluido bloqueos de carreteras, algunos mantenidos durante semanas. El hecho de que la mayoría tuviera lugar en Cochabamba (véase el mapa a continuación) —una intersección esencial para el flujo de mercancías en el país— maximizó su impacto, provocando una grave escasez de combustible y un alza brusca de los precios de los alimentos.13 Como resultado, las preocupaciones económicas se han convertido en el principal motor de agitación social, según la Fundación UNIR Bolivia, una organización dedicada al análisis de conflictos.14 Los datos lo confirman: ACLED registra más de 550 protestas contra la escasez de combustible y dólares —lideradas por conductores de transporte público y de carga— y el alza de los precios desde octubre de 2023.

manifestaciones a favor de Morales en Bolivia (mapa)

Aunque Morales esperaba que el descontento económico favoreciera su campaña contra el Gobierno, los bloqueos prolongados han suscitado, en cambio, el rechazo de un número cada vez mayor de bolivianos.15 La oposición a estos bloqueos pro-Morales ha motivado muchos de los más de 30 episodios de violencia entre seguidores de Morales y de Arce, u otros residentes, registrados desde octubre de 2023. Es más, fue precisamente la presión ciudadana lo que llevó a Arce a desplegar fuerzas de seguridad para despejar las carreteras en junio.Esto desencadenó los enfrentamientos más letales entre fuerzas de seguridad y manifestantes desde noviembre de 2019, cuando las fuerzas del orden reprimieron a los partidarios del MAS que protestaban contra la investidura del gobierno interino de Jeanine Áñez tras la dimisión de Morales, dejando un saldo de 26 muertos. 

El riesgo de agitación social prolongada

Las probabilidades de que Morales pueda presentarse a las presidenciales son prácticamente nulas a estas alturas. Pero su reticencia a aceptar la exclusión podría llevar a sus simpatizantes a no solamente pedir el voto nulo,16 sino a obstaculizar activamente un proceso electoral que consideran ilegítimo. Si bien el número de movilizaciones disminuyó notablemente tras las confrontaciones letales de junio, el riesgo de una nueva escalada persiste.Esto podría traducirse en ataques a centros de votación y al personal electoral, o en una nueva oleada de protestas, bloqueos de carreteras y enfrentamientos con simpatizantes actuales o antiguos del MAS, especialmente en el departamento de Cochabamba. Seguidores de Morales ya han irrumpido en actos de campaña de Del Castillo y Rodríguez en Caravani y Villa Yacapaní, respectivamente. Sin embargo, es probable que cualquier intento de perturbar la elección sea rechazado por la mayoría de los bolivianos, quienes coinciden en que estos comicios resolverán la crisis política del país.17 Esto podría provocar nuevos enfrentamientos entre fuerzas del orden y manifestantes pro-Morales. 

La inestabilidad relacionada con las elecciones podría extenderse bastante más allá del día de la votación. De hecho, esta podría ser la primera vez en la historia del país que su presidente sea elegido en segunda vuelta, en este caso el 19 de octubre. La pelea entre Morales y Arce ha revitalizado a las fuerzas opositoras más conservadoras. Sin embargo, las encuestas muestran que ninguno de los tres principales contendientes —Samuel Doria Medina, del centroderechista Frente de Unidad Nacional; Jorge Quiroga, de la coalición derechista Libertad y Democracia; y Rodríguez, quien está captando parte del electorado del MAS hacia su partido Alianza Popular— se acerca al 50 % más uno de los votos necesarios para ganar en primera vuelta.18 El candidato del MAS, Del Castillo, se encuentra por debajo del umbral del 3 % en las encuestas, lo cual implicaría la cancelación de la personería jurídica del partido.

Independientemente de quien asuma la presidencia de Bolivia, es probable que las tensiones sociales y políticas continúen más allá de esta contienda electoral. La difícil situación económica y las crecientes necesidades sociales seguirán impulsando movilizaciones, y es previsible que Morales continúe movilizando a sus seguidores para posicionarse como un interlocutor político ineludible y un representante clave de la izquierda.19 En cualquier caso, las elecciones podrían significar el fin del modelo de gobierno del MAS tras dos décadas y provocar un cambio sísmico en los ámbitos político, económico y social del país. 

Visuales por Ana Marco

Footnotes

  1. 1

    Marco Antonio Chiquimia, “Evistas amenazan proceso electoral y Ruth Nina advierte: ‘En vez de contar votos, van a contar muertos’”, El Deber, 12 de julio de 2025

  2. 2

    Mauricio Torres, “El tribunal de Bolivia cancela personería legal de partido que apoyaba candidatura de Evo Morales”, CNN, 5 de junio de 2025

  3. 3

    Javier Aliaga, “Cronología de la disputa entre Morales y Arce por el poder que amenaza con desestabilizar a Bolivia”, France 24, 24 de septiembre de 2024

  4. 4

    Entrevista en línea con Luciana Jáuregui, socióloga, ACLED, 26 de junio de 2025; Sergio Mendoza y Matthew Bristow, “Socialist Icon Morales Plots Comeback in Bolivia After Clash With Protege,” Bloomberg, 26 de septiembre de 2023

  5. 5

    Juan Martínez, “Bolivia’s Political Landscape Shifts as Morales Loses Control of MAS Party,” The Rio Times, 15 de noviembre de 2024Deutsche Welle, “Bolivia: MAS elige como candidato al ministro de Gobernación”, 17 de mayo de 2025

  6. 6

    Mauricio Torres, “El tribunal de Bolivia cancela personería legal de partido que apoyaba candidatura de Evo Morales”, CNN, 5 de junio de 2025

  7. 7

    Ahora El Pueblo, “COB se declara en pie de lucha y acusa a Morales de ejecutar un ‘plan macabro’”, 13 de junio de 2025

  8. 8

    Entrevista en línea con Luciana Jáuregui, socióloga, ACLED, 26 de junio de 2025

  9. 9

    Entrevista en línea con Autumn Spredemann, analista político, ACLED, 7 de julio de 2025

  10. 10

    Sergio Mendoza y Marcelo Rochabrun, “Disgraced Leftist Hero Now Hides From the Law in Bolivian Jungle,” Bloomberg, 6 de marzo de 2025

  11. 11

    Entrevista en línea con Luciana Jáuregui, socióloga, ACLED, 26 de junio de 2025; Glaeldys González Calanche, “Counting the Costs of Bolivia’s High-level Schism,” International Crisis Group, 6 de diciembre de 2024Agencia Boliviana de Información,Inédito acuerdo entre el evismo y la oposición selló el bloqueo a créditos en el Legislativo”, 19 de junio de 2025

  12. 12

    Rich Brown, “Bolivia’s Faded Star,” Americas Quarterly, 17 de mayo de 2023Peter Millard y Sergio Mendoza, “How a Series of Blunders Ruined a Latin American Socialist Success Story,” Bloomberg, 9 de octubre de 2024

  13. 13

    Entrevista en línea con Huascar Pacheco, especialista en monitoreo y análisis de conflictos sociales de la Fundación UNIR Bolivia, ACLED, 25 de junio de 2025

  14. 14

    Fundación UNIR Bolivia, “INFOGRAFÍA DEL CONFLICTO 2024 – PERSPECTIVAS PARA 2025”, N.92, diciembre de 2024

  15. 15

    Entrevista en línea con Luciana Jáuregui, socióloga, ACLED, 26 de junio de 2025

  16. 16

    Deutsche Welle, “Evistas llaman al voto nulo en presidenciales de Bolivia”, 29 de julio de 2025

  17. 17

    Entrevista en línea con Huascar Pacheco, especialista en monitoreo y análisis de conflictos sociales de la Fundación UNIR Bolivia, ACLED, 25 de junio de 2025; Entrevista en línea con Luciana Jáuregui, socióloga, ACLED, 26 de junio de 2025

  18. 18

    Opinión, “Indecisos, nulos y blancos marcan encuesta de Unitel a poco más de un mes de realizarse las elecciones”, 14 de julio de 2025

  19. 19

    Entrevista en línea con Luciana Jáuregui, socióloga, ACLED, 26 de junio de 2025; Infobae, “Evo Morales amenazó con un golpe de Estado a los candidatos de la oposición: ‘Si gana la derecha, a ver si aguanta’” 20 de junio de 2025

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